viernes, 7 de junio de 2013

LA LUZ

Diseño imagen Edu Barbero, Poema Arturo Juárez Muñoz


"El hombre es el único animal que festeja el Día de La Libertad de Expresión, como derecho adquirido"

Soy libre por valor intrínseco a mi propia naturaleza...
Soy libre porque a nadie pedí permiso alguno para poder pensar...
Soy libre porque creo en mi capacidad inalienable de opinar...
Soy libre porque nada ni nadie podrán jamás destruir la luz de mi pensamiento...
Soy libre porque creo en mí, en ti, en todo aquél que ostente una voz y una opinión...
Soy libre por principio, no por consecuencia...
Soy libre, porque si así no fuere, es porque tuve que mudarme a otro mundo para hacer ejercer mi derecho de pensar.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México


domingo, 7 de abril de 2013

LA FLAUTA DE AGUA




¡Me conmueven las tradiciones mexicanas! ¡Me extasían!
Parecen historias que trascienden los sentidos, la imaginación, el alma.
Así son, como piedras con cara burda, casi imperceptible, que tropezamos con ellas en una visita fortuita a un lugar escogido por los dioses, o simplemente nos es contada al pie de alguna figura monótona de barro.

De visita por Malinalco, pueblo mágico del Estado de México, me topé con una de tantas cosas que pululan como flores de barro en las vitrinas. Llamó mi atención un bellísimo objeto, y en un instante, amable caballero me contó su uso y tradición. Se trataba de una Flauta de Agua.

Abrasado por un enorme interés, pregunté el porqué de ese nombre. Resultó ser un instrumento de la época precolombina que era usado para arrullar a los niños que, por diversas razones, les esperaba un destino glorioso. A pesar de no saber con precisión si se trataba de grandes guerreros, monarcas, sacerdotes o artistas, para el caso era lo mismo, pues una enorme emoción inundó mi corazón.

Para mi asombro y beneplácito, le fue vertida agua en la cavidad de un extremo, y con singular delicadeza, fue balanceada hasta producir un sonido ancestral, bello, icónico, que se dice ayudaba a dormir a los pequeños en trance solemne: ¡Los convertiría en hombres!

Visiblemente emocionado, me sumí en un sueño que cruzó las fronteras del tiempo y me ubicó justo en una choza de allá por 1450, en el mencionado pueblo. Pude entonces admirar al futuro monarca, que envuelto aún en telas de fina lana delgada, era amamantado y arrullado con la Flauta de agua.



LA FLAUTA DE AGUA
¡Duerme niño, que mañana serás hombre!

Enredada en tu cabeza, la vida es suerte que ronda sobre tu cuna.
Tus negros ojos cerrados no atisban al mundo todavía.
Hasta parecen dos rayas dispuestas a ignorar la historia que te depara glorias, tragedias y alegrías.
Y en ese sueño de profundo sueño,
giras con alas de quetzal dando vueltas a la luna.

Duerme en tu vasta placidez de niño;
sueña que sueñas a jugar mañana envuelto en xopankuikatl,
y en ese salto donde saltas nunca,
se arrulla tu voz de emperador en tuna.

Tus manos alcanzan apenas a asir tu ayakachtli
mientras se forjan la fuerza y la justicia
conque mañana serás hombre,
y blandirás la espada con tu nombre,
en la cabeza del injusto que caerá sobre la espuma.

¡Canta que canta la flauta de agua!
Que su canto arromanza aún las noches de Malinalxoch;
Que su voz, eco de quinientos años,
sigue convirtiendo niños en fortuna.

Autor: Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados


Del náhuatl:
xopankuikatl   Canto de primavera
ayakachtli       Sonaja
Malinalxoch     Malinalco








viernes, 22 de marzo de 2013

CELULOIDE, POEMA INSPIRADO EN LA PELÍCULA CINEMA PARADISO



¿Alguna ocasión consideraste seriamente traspasar el plano bidimensional de una cinta de celuloide, para dejarte llevar por una historia, una ilusión, una quimera?
El acudir a este tipo de fugas momentáneas pareciera ser más la búsqueda de un refugio a los agobios cotidianos de la vida, que una locura espontánea a una realidad inexistente. Mas sin embargo, el viaje mágico y misterioso parece proveernos de una felicidad extraña, inimaginada, llena de matices que de otra forma, incluso no experimentamos en nuestra vida terrenal.

Te invito entonces a que hurgues en tus pensamientos más profundos y nostálgicos de tu experiencia cinematográfica, y te preguntes si alguna ocasión, por inverosímil que parezca, deseaste quedar varado entre los cuadros estáticos de una película que te robó, más que una ilusión o una carcajada.



CELULOIDE


Arrobado, admiro la flameante luz negra tras tu tez de celuloide.
Detrás, las sombras parecen arder en crujiente festín de un fuego que no quema.
Eres tú, fugaz estrella que ilumina la pantalla
y la hace girar como brioso corcel sobre la rampa
que me transporta en un suave vaivén sobra la grana.

Nostálgico, intento besar tu boca de oscuros matices opacados por la noche
que cae presurosa, como queriendo llegar antes que el telón
ponga fin a tu mirada.
Hasta mí, parecen llegar las últimas y audaces carcajadas
que  vieron lucir tu figura de estrella golondrina.

Y sin embargo, pese a tenerte abrazada contra las palabras anunciando tu partida,
mi lánguida mirada se pierde en la distancia que hay entre tu luz
y las sombras de mi almohada.
Deberé esperar entonces para que amanezca, y con la nueva aurora, intentar
volverte a traer entre las brumas,
 de una larga espera enamorada.





Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos Reservados 2013

martes, 5 de marzo de 2013

EL NUEVO HOMBRE, POEMA A HUGO CHÁVEZ

Fotografía BBC News
Sumido en la controversial partida, Hugo Chávez camina sin mirar atrás. Ya no hay nada por hacer; ya no hay nada que le sea permitido en la tierra donde todo lo quiso, y sin embargo, no todo lo pudo.
Hoy se suma a la lista de hombres que lucharon por alcanzar sus ideales, sin embargo, no se suma a la de los triunfadores que lograron mirar la cristalización de sus sueños. Así es la vida, una oportunidad y sólo una, y que lamentablemente, poco aprecio damos al minutero de un reloj que nunca se detiene. 

Con respeto mas no con admiración, escribo estas palabras para hacer valer mi derecho a externar mis convicciones. Si él creyó en sus luchas, al menos se lleva las manos llenas de heridas, de dolor, de angustia producto de sus esperanzas frustradas por no lograr su sueño bolivariano, que tanto lo distinguió. Yo, por mi parte, no puedo visualizarlo más allá de la reducida condición humana: ¡Sólo es eterno lo que muere, para con ello vivir, en la luz de un nuevo día!




EL NUEVO HOMBRE
Asomo el rostro por entre la negra nostalgia de mi alma.
Mis manos crujen hoy, el hierro se ha tornado en cáscara de nada.
Dejé de existir. Extinguido por la única batalla,
atrás quedaron mis acciones de ser inquebrantable,
vuelvo al precipicio, al fondo, a la hojarasca.

La gloria prometida se bate ahora en estela inalcanzable.
No queda rasgo de aquel servilismo indiscutible
que el sí borró de mi estancia al no, sin discusión apasionada.
Hoy camino en las mismas aceras que el mendicante, el ladrón y la ramera.
Nada me distingue de esa clase oscura. Ya nada me ilumina como dios de noble cuna.

Los que lamieron mis manos se revuelven como rémoras hambrientas, como hienas. Arrastran sus vientres por donde ha de caminar el nuevo hombre.
El poder, que se extendiera como fuego sobre el campo, no es más que ráfaga sorda y muda. Era verdad, una aporía, un falso espejo y una mentira verdadera.




Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados 2013





jueves, 28 de febrero de 2013

IMAGINÉ






















"Los sueños se esparcen por los aires
para recordarnos que somos hijos de los vientos"



IMAGINÉ

Imaginé,
          sentado a la vera del camino,
                     una ruta sin rumbo,
                     una luz sin destellos,
                     una voz en silencio.

Imaginé
          tan sólo por tener el don
                     de imaginar, de pensar, de ser ajeno
                     a todo aquello que se cicla y se repite
                     con el eco,
                     y que se expande como anillos
                     monótonos al tiempo:
                     sin rumbo
                     sin luz
                     y sin anhelos.

Imaginé
           lo nunca jamás imaginado;
                     lo tuve por cierto,
                     por puro
                     y valedero;
                     tal vez jamás ha sido tarde
                     para abandonar el centro
                     e intentar ser más yo,
                     más mi voz,
                     ... más mis propios sueños.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Febrero 2013

viernes, 8 de febrero de 2013

TE FUISTE UN 14 DE FEBRERO

Fotografía de Gustavo Osmar Santos



















No, no es poesía negra. La crudeza de los sucesos que impactan nuestras vidas, bien debe considerarse una oportunidad de profunda  reflexión. Bajo esa perspectiva, el presente poema intenta evocar, en forma de trágico trance, la despedida que damos a las cosas hermosas que nos ofrece la vida.
Nada es eterno, ni para siempre, porque la eternidad es un horizonte infinito y nuestra existencia tan solo una pausa entre el ayer y el mañana.
Te fuiste un 14 de febrero no es poesía negra, es una esperanza de aprecio y alegría por recibir con humildad aquellas experiencias que nos permiten atesorar felicidad, a cambio del dolor de… llorarlas en su partida.



TE FUISTE UN CATORCE DE FEBRERO

Te fuiste un 14 de febrero.
Tu sombra fue la última en salir para sumarse al vacío de la nada,
ya no quise seguir tu estela en el estero;
adusto el rostro y ciega la mirada.

Mis manos, que otrora fueran artífices del barro de tu cuerpo,
hoy sólo son grotesca fantasía;
enjutas sus venas fundidas en el mármol,
de la máscara de tu faz perfecta.

Aprenderé entonces a besar tu silueta descarnada;
abrazaré la piel desnuda de tu espalda,
a morder tus labios y tocar tu sonrisa desdentada,
mientras miras apacible la orilla de tu cama.

Viviré entonces así,
condenado a ver florecer el limonero,
a sembrar la semilla de tu amor,
y esperar a que partas en la víspera,
del catorceavo día… del lóbrego febrero.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados
 




 

jueves, 31 de enero de 2013

LA SONRISA DE MI HIJA




















LA SONRISA DE MI HIJA
Para mi querida hija, como un tributo a su hermosísima sonrisa
que se precipita  en tibio acantilado y se derrama en estridente carcajada.


¡Espléndida!

La luna descubrió tu cara

teñida de sombras tras la lámpara

que brotó de estrellas en cascada.

Risa, risa, risa endemoniada

que irrumpe con cantos de sirena

y ondula con alas de parvada.



¡Ay! Si tus labios cesaran de reír por la mañana,

reclamarían los ríos, el mar y la montaña,

el satín platinado de tus dientes

estallar en vibraciones ondulantes,

y así volver a tenerte entre las aguas,

del fresco rugir de tu sonora carcajada.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México