jueves, 12 de junio de 2014

LA ESCALERA QUE CAMBIÓ MI VIDA



















Cuando somos pequeños, todo es nuevo y nada es todo. Nos sorprendemos de las cosas más nimias jamás imaginadas, pero distinguimos a plenitud una realidad hermosamente agradable, de una fantasía que nos transportaba a galaxias lejanas.
La vida transcurría entre juegos emanados de nuestra imaginación, hasta corceles de madera galopando grandes desiertos y llanuras. Para cuando la noche caía, el cansancio nos atrapaba entre sus redes, y ni aún allí nuestra cabeza dejaba de girar en volutas ascendentes.

Una tarde, asumo fin de semana, mi madre y yo regresábamos a casa luego de acudir a un encuentro de futbol. Por cierto, ella era gran conocedora del deporte, logrando transmitirme lo que hasta hoy, es una pasión que no encuentra reposo.
Mi padre retornaba de la capital todos los viernes, y en esa ocasión lo esperábamos a la hora acostumbrada. Sin embargo, para nuestra sorpresa, él ya estaba en casa. Luego de saludarlo y sentirme complacido porque había vuelto con bien y a temprana hora, me mostró dulcemente una  sonrisa que denotaba satisfacción.

Inducido por él, salí a la parte trasera de la cocina en busca de una bolsa de basura, cuando para mi sorpresa, una erguida escalera de madera yacía recargada sobre un muro, rebasando con sus portentosas patas el nivel de la azotea.
De madera de pino, perfectamente recortada y ensamblada, aquella obra de arte lucía esplendorosa invitándome a escalarla y descubrir la otra cara de la vida. ¡Sí, la vida vista desde una azotea!

Hoy, en puerta de mis 61 años, aún recuerdo el evento. Sencillo, insignificante, pero trascendental en mi vida. Me enseñó muchas cosas. Me mostró la cara de la sencillez y del trabajo; la faceta del orden, de la precisión, de la templanza. Por años gocé de su precisión milimétrica. La subía y bajaba con tal entusiasmo, que creo haber quedado subyugado de su geometría.

A mis once años de edad, mi padre partió. En ocasiones creo que subió por esa escalera a sabiendas que lo conduciría al cielo, en busca de su siguiente escalera, de su siguiente gran ideal, de su siguiente sueño.
Hoy, aunque aquella escalera ya no está físicamente, sí lo está presente en el día a día de mi vida; me sigue enseñando que soy yo mismo el que construye sus propios escalones, y felizmente, los escalo para alcanzar mis propios sueños, vencer mis propios retos y anhelar que algún día, me lleve por igual… a mi siguiente escalera.

  
De sus manos de artista,
      artesano de la vida,
            maderas traslapadas en señal de fantasía.

Tu enhiesta figura de peldaños infinitos,
      se multiplica hasta alcanzar el otro lado de la luna.

Y en tu trazo, singular y portentoso,
      reposa su sonrisa de padre,
            de amigo, de sabia arquitectura.


A la memoria de mi padre inolvidable:
Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
2014






martes, 3 de junio de 2014

PARA ESTA HORA...



















Para esta hora, ya habías elevado el vuelo.
Tu rostro apacible no ocultaba nada;
Toda tú eras paz,
eras silencio
en la alborada.

Para esta hora,
tu corazón era estrella dormida;
Palpitante,
pero su luz
ya no brillaba

Para esta hora,
tus ojos ya no me miraban;
Tomé tu mano con mi mano,
sólo frío,
oscuro resplandor,
sobre tu cama.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
3 de junio del 2014






viernes, 30 de mayo de 2014

VOY A HACER UN PAPALOTE...




Voy a hacer un papalote
con trocitos de palabras,
dicen que vuela más alto
cuando se le ponen barbas.

Niñez que pendes del tiempo
en busca de nuevos vuelos,
dicen que llegas más alto
cuando buscas otros cielos...









Arturo Juárez Muñoz
Twitter: @arturojuarezlm
Literalia México


lunes, 14 de abril de 2014

ECLIPSE



















¡Soñé, soñé por un momento
que estaba en la luna tendido sobre arena blanca...
admirando un eclipse de Tierra!


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México

miércoles, 12 de marzo de 2014

FE, ESPERANZA Y VOLUNTAD






"La vida no promete aliviar nuestras penurias; la esperanza a medias; la fe te reconforta, y tu voluntad te fortifica."

A mi querido hijo Arturo.










En ocasiones, el formato divino que Dios confirió a la vida, no nos satisface. Plagada ésta de un singular número de vicisitudes, parece más una vorágine de fuego que una espiral ascendente de virtuosismo y perfección humana.

Es entonces que nos miramos al espejo y nos preguntamos qué hicimos mal para merecer tal o cual cosa, por encima de aceptar que nos tocó turno de enfrentar a la adversidad con sus rostros desconocidos.

Al paso de los años, pareciera que construimos una coraza protectora, pero en el fondo, nada ha cambiado en nosotros, salvo una más relajada capacidad de comprender que las cosas, por enésima ocasión, han salido mal.

¿Qué hacer en consecuencia? ¿Cómo enfrentar esos momentos difíciles en los que hay más preguntas que respuestas? ¿Hay una mejor manera de hacer frente a lo que parece ensañarse contra nosotros?

Muy probablemente estamos aprendiendo a vivir lo que, en apariencia, es la vida normal que todo ser humano debe enfrentar en consecuencia, y que además, lo ha tenido que hacer por los siglos de los siglos.

¡No, estoy seguro que no! Me consterna imaginar que sea el sufrimiento la ruta piadosa para la purificación del alma. Incluso, me viene a la mente aquel eremita que se aposta en una columna hasta ver agusanarse su cuerpo, todo en búsqueda de esa perfeccionamiento y espiritualidad basada en el sacrificio y la meditación.

Sin embargo, ¿qué hacer como alternativa racional, sensata o piadosa hacia nosotros mismos?
No tengo la respuesta, pero sí una reflexión. El hombre, como ser hormonal, sentimental, proclive al amor por diseño original, dotado de inteligencia para elucidar las encrucijadas que enfrenta cotidianamente, debe encontrar sus propias respuestas.

¿Paradójico, no? No obstante, ello me permite encontrar mis propias respuestas y mis propios quehaceres que se elevan como obligada respuesta a lo que debo hacer en consecuencia. Y es que es allí donde radica la oportunidad de ser mejor, de ser más fuerte, de forjarnos en el crisol dorado de ese dolor tan repudiado pero que nos lleva a un camino de purificación de ideales en nuestras vidas.

Si hay congruencia y sensatez en esta reflexión, entonces significa que lo que enfrentamos como problema, es en realidad una faceta de muchos otros problemas a la vez, unidos, fundidos en una sola careta pero con diferentes orígenes y desenlaces.

Por lo tanto, el problema, que en apariencia parecía ser uno solo, en realidad es la punta del iceberg o la gota que derrama el vaso. En esta perspectiva, nuestro esfuerzo debe multiplicarse; nuestro entusiasmo por resolverlos todos a la vez, debe sufrir una mutación de sencillez a tarea tiránica; debemos mimetizarnos de abeja a águila, de soldado a general, de Peón a Rey, y así sucesivamente.

¡Vamos por todo, no por una parte! ¡Vamos a tomar al Minotauro por la cola y al Diablo por el tridente!
Después de todo, lo peor que nos pasará, será resolver una sola parte del problema, pero con ello, habremos ganado en confianza, salud y alegría.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Marzo del 2014






jueves, 20 de febrero de 2014

SI PUDIERA PEDIRTE PERDÓN


















¡Ahogada de piedras, tu garganta,
resuella en estertor de muerte ingrata!
Tú, que en las pocas primaveras que poblaste el alma
de los campos, de la lluvia, de las rocas,
hoy pareces fallecer entre los brazos exangües del único sostén
que te separa, del tibio camastro donde reposar tu cara.

Frontera del dispendio de amargo y ocre estruendo
de las bombas, de los huertos, de las rosas,
que al igual que tú ceden su sangre,
para volverse polvo, fuego y savia.

¡Ay, si pudiera pedirte perdón por la malaria
que asfixia la atmósfera del juicio
falaz y deletéreo del hombre insano!
De ése que sentenció tu vida,
a sucumbir en ecos de estallidos,
una mañana de febrero ya sin alma.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México

jueves, 30 de enero de 2014

ROBINA

Fotografías de Muhammed Muheisen


ROBINA

¡No, no es poema! No resulta factible intentar una rima, un verso, un soneto. En ocasiones no hay forma de articular una idea clara, y sin embargo, la realidad está presente como daga en los costados...

Te llaman oprobio, vergüenza, abandono.
Eres espada con rostro de injusticia, desamparo y silencio;
y en foros acusan a hombres que no tienen nombre,
y exhiben tu rostro en paredones de miedo.

Te toman de los brazos y te elevan en sus luchas;
te exhiben cual símbolo negro de la faz humana;
te lloran y tiemblan de dolor profundo,
por tanta maldad atada a tu cuerpo.


Y sin embargo, 
a pesar de tus lágrimas extraviadas en el desierto,
de tus manos enjutas más secas que la roca,
te llaman de todo y lloriquean por nada,
pero nadie dice, 
porque no lo saben...
Robina, pequeña, tu bendito nombre.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México



lunes, 27 de enero de 2014

JOSÉ EMILIO PACHECO, MI HOMENAJE















¡Desatenta, la Muerte mordaz intenta vengarse de todo aquél detractor que la señale en su miserable tarea!

Quién mejor que un poeta para acallar las voces que te enloquecen en los deletéreos espacios nauseabundos donde habitas. José Emilio parece tomar turno en la inexorable fila de los que se adelantan, todo gracias a tu lapidaria tarea de socavar los cantos a la vida, al amor, a la esperanza.

Y sin embargo, por más que intentas llevarte todo de un solo golpe, el viento que se cuela entre tus huesos, cargado está de la voz amada de José Emilio, en señal inequívoca de que jamás lograrás mitigar el horror de tu conciencia.

¡Sí, Muerte insana! Me dirijo a ti para fustigar tu rastrera labor carcelaria, de hipocresía, de viento helado que exhalas cuando hablas. Si algún día murieses arrastrada por las cadenas del infierno, nadie en absoluto intentaría recordarte y bendecir tu mezquina locura.

Cuánta alegría me da constatar tu equívoca mentira: ¡Los poetas no mueren, no están en tu lista de crueldad extrema! Ellos son voz de otra esencia que tu negro poder no logra tocar. Son hechos de la pureza de la vida misma, ésa que tus manos no pueden asir en su lapidaria usura. 

Los poetas nacieron en otra perspectiva, en otro destino, en otra aventura. Al que te llevaste por error, suplirá con infinito placer a José Emilio, como acto divino de agradecimiento por su labor bendita. 

¡No, no te confundas, te llevaste un cuerpo pero no su magistral grandeza!



CUANDO CALLA TU VOZ
A cada poeta que muere…

Cuando se apaga tu voz
de amados tonos y tez terciopelada,
un rostro se apaga y otro te venera.
Tu resplandor de luna
se apagará también en la finura
lavada de la arena.
El silencio se esparcirá como
fuego ardiente entre las almas
de los que temen divisar tu sepultura.

Cuando cesa tu pluma
de dibujar la vida en forma de palabras,
alguna estrella se esconde prisionera.
Cuando se apaga tu voz,
pierde una letra el alfabeto y gana la incoherencia.
Cuando cesa tu pluma
de convertir polvo en esencia,
vuelve a cegarse la humanidad entera.

Tu majestuosa voz que osó retar
al universo creado por el hombre,
calla cediendo su alta investidura.
Te llevas el puño, no la tinta.
Te llevas el verbo, no la hoja.
Sólo queda de ti la mágica escritura.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Enero 2014

miércoles, 22 de enero de 2014

ELEGÍA INTERRUMPIDA, DE OCTAVIO PAZ

Estremecido, doy cuenta del doloroso trance narrado en el microrrelato de nombre "Elegía interrumpida".

Sacudido en mis principios, y a pesar de haber dado lectura al presente un par de años atrás, confirmo que el relato de denuncia continúa siendo una poderosa forma de promover escrúpulos y principios elementales de respeto y amor a la vida.

Para Pablo Martínez Ferandín, autor del presente, mi respeto y alto aprecio; para Gustavo Osmar Santos, mi siempre sincero agradecimiento por sus fotografías puestas al servicio de Literalia México, y para Octavio Paz, gran referente poético,  mi inconmensurable reconocimiento y admiración."

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México, 2014


Cuando por fin pude salir del hospital, el cansancio partía mi espalda de manera terrible. Derrotado por la muerte de mi paciente, todo lo que quería en ese instante era irme a dormir a casa. Miré el reloj y pude percatarme que eran las 21:30 hrs. Apreté mis ojos con los dedos encontrados de mi mano, y dejé escapar un suspiro prolijo y lastimero.

Una vez en mi auto, tomé por la lateral de la Avenida San Francisco. Justo al virar a la derecha, la imagen de dos pequeñas niñas atrajo mi atención. Sin pensarlo, como movido por los resortes de mi piedad maltrecha, me acerqué a ellas. La más pequeña se bamboleaba sobre su cuerpecito, mostrando con claridad parálisis cerebral. La otra, simplemente se concretaba a mirarme con indiferencia.

Irremediablemente, un sentimiento de humanidad hizo acercarme. Para cuando estuve a un metro de distancia, una voz seca me paró con brusquedad. “Epa, epa, cabroncito. ¿A dónde? Éstas pendejitas son mis hijas”
Intentando increpar su postura, la mano firme del hombre me detuvo en un intento vano por acercarme a ellas. “Órale, cabrón, a chingar a su madre”, me dijo y me señaló a cualquier parte en señal que me alejara.

Esa noche no pude dormir. El recuerdo de mi joven paciente me asaltaba de manera mordaz. Pero entre las brumas de mi soledad extrema, la imagen de ambas niñas me hacía temblar de angustia.
Cuando al siguiente día me presenté al hospital, fui abordado por la Dra. Mariana Fernández, quien dándome una palmadita en la espalda, intentaba reconfortarme. “Ven, ayúdame e reconocer a una pequeña que ingresó anoche en la madrugada”  

Una vez en el área de urgencias, ambos nos apostamos al pie de la cama 14.
“Esta niña fue violada con saña inaudita, y quemada de ambas manos con cigarro”, dijo el asistente. Cuando pude mirar el rostro amoratado de la niña, un escalofrío paralizante me hizo desvanecer al punto del desmayo. “¡Es ella, es ella!, dije llevándome la palma de la mano para cubrir mis ojos invadidos por el llanto.

“¿De qué hablas, Jorge? ¿Es quién?”, decía Mariana. Intentando reponerme del shock, miré a la chiquilla a los ojos: ¡La misma mirada fría y extraviada de la noche anterior! Tragando saliva, logré balbucear estúpidamente. “Mira nada más, ángel de mi vida, ¿quién te hizo esto?” La respuesta nunca llegó, pues con una actitud que rebasaba toda estoicidad, venció sus manitas y perdió su mirada en el costado.

Días después, la realidad ocupaba todos mis sentidos, pues el periódico local, en la sección policíaca, daba cuenta del suceso: “Niña que era explotada por su padre pidiendo limosna y prostituyéndola, muere finalmente en el Hospital General”
El diario cayó de mis manos. Una impotencia total hizo derrumbarme, prorrumpiendo en un llanto convulso y dramático. No podía quitar de mi cabeza la mirada fría y lejana de la pequeñita. Apretaba las manos con rabia, al punto de propinarme a mí mismo, al menos una docena de bofetadas.

Un mes después, es que leo este fragmento del poema de Octavio Paz, Elegía Interrumpida, e intento comprender la esencia universal de sus líneas:

Codicia de la boca
al hilo de un suspiro suspendida,
ojos que no se cierran y hacen señas
y vagan de la lámpara a mis ojos,
fija mirada que se abraza a otra,
ajena, que se asfixia en el abrazo
y al fin se escapa y ve desde la orilla
cómo se hunde y pierde cuerpo el alma
y no encuentra unos ojos a que asirse...
¿Y me invitó a morir esa mirada?
Quizá morimos sólo porque nadie
quiere morirse con nosotros, nadie
quiere mirarnos a los ojos.

Pablo Martínez Ferandín

Fotografía cortesía de Gustavo Osmar Santos

miércoles, 15 de enero de 2014

JUAN GELMAN






"Los poetas no nacen, ni mueren, ni siquiera existen... Solamente son la esencia vociferante de la Naturaleza."

Arturo Juárez Muñoz


lunes, 13 de enero de 2014

PARADOJA DE AMOR, DE JULIO GONZÁLEZ ALONSO












Venus

Paradoja de amor
Si es en la voz del viento
que un suspiro de amor el alma advierte
confieso lo que siento
si envidia de esa suerte
se acosta al lado el miedo de no verte.

Y de la misma guisa
que el miedo me atenaza con perderte
corre la misma prisa
otro miedo más fuerte
cual sería la dicha de tenerte.

Que es el amor tan raro
tan frágil e inconstante en su andadura
que necesita amparo
de celos y locura
que la ilusión sujete a la cordura.

De este confuso modo,
en oleaje de amor y de vaivenes
ya no encuentro acomodo
si del amor los bienes
son desgracia si tienes... y no tienes.


Julio González Alonso


Con aprecio, respeto y reconocimiento al poeta y amigo, Julio González Alonso.

domingo, 22 de diciembre de 2013

SE ME ANTOJÓ BAILAR...

























Se me antojó bailar…
y con el trazo suave de mis pasos,
sentir flotar en el aire mi cordura.
Se me antojó tomar la cintura del espacio,
donde se rasgan los cristales de los tiempos,
y en los acordes que inundan calladamente mi memoria,
recordar de qué color son mis recuerdos.

Bailar, soñar,
acariciar tu imagen dibujada
en los arcos nocturnos de la noche clara,
y charlar hasta mirar la luna,
irse a dormir sobre mi cama.

Y mira que no sé si mis pies están cansados
de trotar por los caminos altos de la vida;
de cargar en sus plantas los pesados sueños,
que alguna vez, mi juventud,
dejara olvidados en la nada.

Se me antojó bailar…
y abrazado de mis brazos rodeando mi cintura,
imaginar que la vida es algo más,
que un suspiro de magia y de locura.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados

jueves, 28 de noviembre de 2013

ECO DE CHASQUIDOS PISOTEANDO EL AGUA


Cuando los miraba pisotear los charcos que las lluvias dejaran en las calles, jamás pensé que algún día... un muy lejano día, mis hijos quedarían a merced de aquello llamado realidad.

Mirar sus ojos abriéndose como abanicos admirando las escenas cotidianas, era más que un din dan de monedas cayendo sobre las banquetas. Nada les preocupaba, absolutamente nada.

Sus pies flotando sobre los océanos en esas tardes doradas; sus travesías convertidas en periplos eternos que culminaban en su pequeña cama; su viveza extraordinaria indagando los secretos escondidos en los muros de la vieja casona,  son apenas destellos atrapados en mi cerebro, o sonajas tintineando en musical parvada. Sí, es verdad, yo tampoco lo imaginaba. 

Y así llegó; el tiempo que todo lo ajusta como arena arrastrándose en la playa, los llevó, inmisericorde, a una verdad que se avizora y extiende en cada madrugada.

Hundido en la melancolía de un ayer atrapado en mis recuerdos, hoy los miro caminar sus propias lluvias, despertar sumidos en sus propios sueños, y dolerse las rodillas por sus propias caídas. Ya no puedo estar con ellos justo en el instante en que la suerte cae sobre su cabeza, como si el destino fuese desatento o la felicidad fuese premio inmerecido. 

Hoy, simplemente, corro despavorido hasta su cama; restaño con torpeza sus heridas o vierto el sermón en reprimenda del desatino de una acción no bien planeada.

A mis queridos hijos, mi fe, mi esperanza, mi alegría de verlos a salvo del infortunio, mientras mis manos de labrador infatigable trabajan para labrarles un poco de tierra, donde algún día surgirán guirnaldas, limoneros o parvadas de aves surcando la mañana.




ECO DE CHASQUIDOS PISOTEANDO EL AGUA

Atisban apenas por el borde de la mesa,
aquellos que sólo quieren indagar dónde la espuma
se vuelve viento rosado, cola de luna,
que se vierte en pompas de jabón sobre su cama.

Sus ojos abiertos a todo aquello que se extienda
con alas doradas en la bruma,
donde las sombras juegan a jugar con agua,
como sus dedos fundidos a la cuna.

Así, para ellos, las horas son segundos y los segundos días;
el sol es espejo y la lluvia castañuela,
eco de chasquidos pisoteando el agua,
caracolas dorándose al sol a ritmo de vihuela.

Y allí, donde tienen del oso, madriguera,
donde el fango es cascada y la cascada hoguera,
dormirán con placidez de ángel,
mientras vela el destino que paciente les espera.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados



viernes, 4 de octubre de 2013

¡ALMA QUERIDA!









"Me gusta mirar pa´dentro, decía mi abuelo,
porque parece que miras de qué estamos hechos..."















Tendidos en la calma mortecina de la tarde,
juntos, tú y yo,
¡Alma querida!

Diálogo que extiende sus alas al volar
en espirales multicolores
dispuestas al exilio.

Nos miramos sin mirarnos y nos besamos sin
más labios que unos solos,
encarnados en un verso.

Dispuestos a ver amanecer los nuevos días,
permanecemos mudos mirando
el provenir que se avecina.

Y así se pasan las noche, las tardes y los días,
sumidos en el mismo sueño,
¡Alma querida!

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México



miércoles, 18 de septiembre de 2013

LA NUEVA LUZ, O LA VOZ DEL YO CALLADO






"La voz es el único camino para expresar nuestros juicios, temores y pensamientos en los momentos difíciles..."











Busco una nueva luz, destello de esperanza,
que con tan solo mirarla,
inunde de pasión mis interiores;
Luz que provenga de un infinito cercano,
o del lugar donde nacen los cobardes y traidores.

Busco una nueva luz, sendero de espacios
dispuestos a fértiles  cosechas;
Donde el noble ciudadano ponga su fe,
su trabajo y su sorpresa.

Luz renovada, vivaz y trascendente
que tenga por virtud hacer vibrar el alma
del derrotado, del iluso, del que nada tiene
mas que el último soplo para morir callado.

Y si en el trance mortal de mi inconsciencia
vislumbro una ráfaga dorada,
será que el sol me envió su espada,
para irrumpir con mi verdad,
en el alma de los desamparados.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos Reservados 2013


martes, 27 de agosto de 2013

TIEMPO DE DALÍ























Yaces perenne,
indolente y mustio
sostenido tan solo de una línea.

En la curva del tiempo te entretienes
como colibrí rondando dimensiones
que se entrecruzan en voraces espirales.

¡Luna de luz tergiversada en remolinos mentales
que me asfixian,
y me hacen respirar a pausas
en el icónico tic tac de tu parodia!

¡Tiempo de Dalí vuelto reloj!;
fugitivo del tiempo,
revelas las siete lunas del viento cósmico que inundas,
convertido en horas y minutos sin fin y sin frontera.

Iconoclasta,
porque tú sólo existes para gozar nosotros de tu estela
luminosa que se cuela,
por las rendijas liminares de la tierra,
en el amanecer de un nuevo día...
en el dorado manto
de cada primavera.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México, 2013
Derechos reservados


jueves, 22 de agosto de 2013

EL PORTARRETRATO





















Lo que fuera luz, hoy es tan solo resplandor desfalleciente de un ayer que se niega a abandonarnos. Las manos, que ayer fueran artífices de caricias y puntas de alas al volar, parecen pertrechadas y enjutadas en nudos de huesos soldados por el tiempo.Y allí, en esa guerra fría que sacude la osamenta por entero, por si faltara, libramos aún la penúltima batalla... antes de morir para siempre.



Temblorosa la voz,
te digo adiós en esta noche que no tiene prisa alguna.
En el atril, detrás del florero naranjado,
tu pelo aún ondea con el ardiente resplandor de tu fotografía.

Me detengo a mirar los pendientes que dejaste
olvidados sobre tu mandil,
la última noche en la cocina.

Y me pregunto: ¿dónde quedaron las promesas que parecían
verdades tan enteras, tan promisas, tan sinceras?

Tendré que despuntar entonces el pañuelo con mi nombre;
rasgar el velo que cubre tu sonrisa
y solazarme con mirar,
casi en oscuras,
tu cara de ángel descorrerse en la ventana.

Será que el último día en nuestras vidas,
fue por igual, 
parvada de viejas golondrinas.


Arturo Juárez Muñoz
Literalia México




lunes, 5 de agosto de 2013

VICTORIA ALADA




Cuán densa bruma impide revelar el misterio de tu alma.
Cuán sórdido túnel conduce a los esteros donde se anega tu imagen querida.
Y allí, adosada a las baldosas donde escurren las gotas de los acantilados,
Lúgubre y tenebrosa, tu exangüe figura se filtra hacia la luna.

¡Oh, misteriosa flama llamada a la esperanza!
Tiendes tu manto de abigarrados ocres en mullida cuna,
laberinto donde yacen las osadas aventuras,
de los guerreros que osaron por ti ganar la gloria.

De mis atardeceres, el olor a pólvora quemada, a pendón abatido, 
a espada errada...
Si de mis lamentos surge algún día la nueva cara,
llévame contigo, muerte desdentada,
al campo donde yacen los que sueñan
con abrazar los pies de la Victoria Alada.

A todos aquellos que cada día de su vida libran batallas por alcanzar sus ideales, y que nunca se vencen ante la derrota proferida por el frío acero del enemigo.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México
Derechos reservados, 2013



jueves, 1 de agosto de 2013

NOSTALGIA





NOSTALGIA

¡Solíamos mirar la tarde juntos, bañada ésta del dorado encanto de un agosto que también nacía, y que al igual que a ti, nos dio la vida!

¡Solíamos reír a carcajadas por todo y por nada, como si las risas fuesen enjambre y el llanto sólo pausa inesperada!

¡Solíamos cantar como pájaros en escapada, que engarzadas en las nubes, nuestras siluetas ondulaban por la faz de la montaña!

¡Solíamos cantar tomados de la mano, y al final del día, con una taza de café en las manos, soñábamos con esta paz que nos une en la nostalgia!


Nació un 1 de agosto y se fue un 3 de junio; sin embargo, el tiempo pasó tan de prisa, que sólo nos queda gozar de aquellas experiencias que la vida nos brindó, a veces en gotas, y otras en cascada.

¡En memoria a mi querida madre!

Arturo


sábado, 20 de julio de 2013

TWITTEANDO POR EL TWITTER



En ocasiones, querer decir mucho con pocas palabras se torna un acto de malabarismo cultural, mental, de habilidad siniestra que nos reta a preferir callar que decir barbaridades.

Mi experiencia en el Twitter ha sido venturosa, dulce por momentos y dolorosa por otros, pero muy en el fondo de mi corazón, me ha permitido explorar facetas de mis sentimientos y percepciones de la vida.

Querido lector: Te suplico me brindes la oportunidad de hacer un breve recorrido a través de esta herramienta de la comunicación humana. Después de todo, un Tweet no es más que el latir de la humanidad entera.

Imaginarium: "Cuando una estrella fugaz se precipita, algo de nosotros cae con ella; pero cuando se eleva, emerge la humanidad entera."

Humanidad: "Luego de ver escenas de la lapidación de una mujer en Irán, me aterra constatar cuánto de nosotros murió con ella."

Imaginarium: ¡Al que camina con gigantes, pocos le miran las huellas!

De entre los primeros luceros de la mañana, tu luz se extendió llenando de paz el nuevo día. ¡Tus amorosos ojos, siempre atentos... Mamá!

Imaginarium: "Érase un pueblo donde, para fracasar, nadie te ofrecía su amable ayuda."

La Estrella de Escher: "La virtud de saber callar engrandece a la de saber hablar."

La Balanza de Rour: "Querer enmendar las culpas del pasado con reflexiones del presente, a más de anacrónico, es levemente imposible."

Si esperas paciente a la esperanza: ¡Sonríe! Así, si en vez de ella llega el desconsuelo, éste creerá que lo confundes con la primera.

Imaginarium: "El Tiempo es el único enemigo que, al final de la vida, se convierte en nuestro único amigo."

El Péndulo de Foucault: "La diferencia entre una verdad y una mentira, es el tiempo que prevalece en nuestro corazón."

Imaginarium: "Dicen en el rancho: El sol se alegra cuando al amanecer, el campo está infestado de labradores."

Humanidad: ¡Construye más el que encima dos ladrillos que el que habla con corazón de piedra!

Humanidad: "El terrorista, en su vacío y descomposición de valores humanos, busca en la destrucción terminar también con su miserable vida."

La Balanza de Rour: "Abrazar en exceso nuestro sueños, conlleva el riesgo de asfixiarlos."

Humanidad: ¡Cuando una palabra cruza el océano es una proeza; cuando ilumina un libro es una obra; cuando cruza el corazón: es un milagro!

La Balanza de Rour: "La fe en todo lo que hacemos tiene dos caras: una esperanza apasionada, y un acto de amor hacia nosotros mismos"

El Péndulo de Foucault: "Las frases mal sustentadas golpean pendularmente al que las dice... y al que las interpreta."

La Balanza de Rour: "Cuando pequeños, debiésemos ser educados para saber callar, antes de aprender a hablar."

Arturo Juárez Muñoz 
Literalia México
@arturojuarezlm (Twitter)







viernes, 7 de junio de 2013

LA LUZ

Diseño imagen Edu Barbero, Poema Arturo Juárez Muñoz


"El hombre es el único animal que festeja el Día de La Libertad de Expresión, como derecho adquirido"

Soy libre por valor intrínseco a mi propia naturaleza...
Soy libre porque a nadie pedí permiso alguno para poder pensar...
Soy libre porque creo en mi capacidad inalienable de opinar...
Soy libre porque nada ni nadie podrán jamás destruir la luz de mi pensamiento...
Soy libre porque creo en mí, en ti, en todo aquél que ostente una voz y una opinión...
Soy libre por principio, no por consecuencia...
Soy libre, porque si así no fuere, es porque tuve que mudarme a otro mundo para hacer ejercer mi derecho de pensar.

Arturo Juárez Muñoz
Literalia México